El cuerpo está compuesto por millones de células, cada una con una función especifica. Estas crecen, se dividen para crear otras nuevas y mueren de manera organizada. Cuando se está en la adultez, la mayoría de las células sólo se dividen para reemplazar a las células que ya han cumplido su función. En ocasiones, esta función de las células se puede ver alterada ya sea por errores predeterminados desde la concepción o adquiridos durante el tiempo, y el organismo no es capaz de eliminarlas. Así mismo, estas se empiezan a multiplicar de forma desordenada. Estos errores son lo que conocemos como mutaciones genéticas. Por lo tanto, cáncer significa una multiplicación anormal y sin control de las células de nuestro cuerpo.

El cáncer de mama avanzado, se refiere exactamente al cáncer de mama metastásico y al cáncer de mama localmente avanzado. El primero es aquel que ha invadido órganos distantes a la mama como pulmón, huesos, cerebro, hígado, etc. Esta invasión se realiza a través del torrente sanguíneo o el drenaje linfático. La linfa es un líquido claro que nutre a las células y les aporta agua, pero aún mas importante está lleno de células que combaten gérmenes. Por otra parte, el cáncer de mama localmente avanzado es aquel que ya invadió los ganglios linfáticos y/u otra parte del tejido mamario, pero que aún no ha invadido otros órganos.

Tomada de:  NCCN Guidelines for patients, Version 1.2014, Stage IV Breast Cancer, Pag:

Factores de riesgo

Con el paso del tiempo se ha aprendido que para el cáncer se pueden observar y relacionar ciertos factores de riesgo. Un factor de riesgo es cualquier cosa que aumente sus probabilidades de tener una enfermedad como el cáncer. Hoy en día todavía se está aprendiendo qué puede causar cáncer de próstata.

 

No modificables

 

  • Aunque la mayoría de los cánceres de mama se diagnostica después de los 50 años de edad, cada vez se ven casos de mujeres más jóvenes.
  • Mutaciones genéticas. Las mujeres que han heredado cambios genéticos en los genes BRCA1 y el BRCA2 tienen mayor riesgo de presentar cáncer de mama y de ovario.
  • Historial reproductivo. Inicio temprano de la menstruación antes de los 12 años y comienzo de la menopausia después de los 55 años de edad, pues exponen a las mujeres a hormonas por más tiempo.
  • Haber tenido cáncer de mama aumenta las probabilidades de tenerla una segunda vez.
  • Antecedentes familiares. El riesgo aumenta si parientes de primer grado (madre, hermana o hija) ha padecido la enfermedad. Tener un pariente de primer grado de sexo masculino con cáncer de mama también aumenta el riesgo para la mujer.
  • Las mujeres que han recibido radioterapia en el pecho o las mamas antes de los 30 años de edad tienen un riesgo mayor.

 

Modificables

  • Las mujeres que no se mantienen físicamente activas tienen un mayor riesgo de tener cáncer de mama.
  • Sobrepeso u obesidad después de la menopausia.
  • Terapia de remplazo hormonal. Terapias que incluyen estrógeno y progesterona que se toman durante la menopausia pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama si se toman por más de cinco años.
  • Anticonceptivos orales.
  • Historial reproductivo. Primer embarazo después de los 30 años de edad, no amamantar o nunca tener un embarazo que llegue a término.
  • Algunos estudios han demostrado que el riesgo aumenta cuanto mayor sea la cantidad de alcohol que se tome.

 

Diagnóstico

El cáncer de mama avanzado produce cambios notables y palpables en el seno, generalmente la causa por la cual consultan los pacientes. El examen clínico, es decir el que realiza un especialista entrenado, suele ser una forma de diagnóstico. En este el especialista puede ver si hay cambios en la piel de los senos, puede palpar la masa, saber donde está ubicada, que tan grande es y si hay ganglios aumentados de tamaño en las axilas o las clavículas. También identificará si hay secreción por pezón y puede de una vez tomar una muestra de esta para saber si hay células cancerosas o no en el líquido. A esto es lo que denomínanos citología de secreción de pezón.

 

Mamografía

Es una radiografía del seno en donde se somete a presión entre dos placas para aplanar y dispersar el tejido para poder observar en detalle. En el caso del cáncer de mama avanzado, lo más usual es realizar una mamografía diagnóstica, es decir que se realizan más tomas de las usuales, para poder evidenciar adecuadamente la zona de la mama que está enferma. Aunque a veces puede ser incómoda, por la presión que ejerce sobre el seno, no produce ningún efecto secundario.

 

Ecografía mamaria

Es complementaria a la mamografía, pero es importante entender que una no reemplaza a la otra. En esta prueba, se coloca un pequeño instrumento en la piel que se llama transductor. Este emite las ondas sonoras y detecta los ecos a medida que rebotan de los tejidos del cuerpo. Una computadora convierte los ecos en una imagen en blanco y negro que aparece en una pantalla. Es un estudio que es completamente indoloro que resulta muy útil para ver las características de la lesión. Es decir, qué forma tiene, si es sólida o si tiene partes quísticas.

 

Resonancia magnética mamaria

Usa ondas de radio que son más potentes que los rayos X, lo cual se traduce en una imagen muy detallada de la zona que se quiere observar. Para esta es necesario inyectar un medio de contraste por una vena. Puede resultar un poco incómodo el examen, ya que requiere de extrema quietud para no alterar la imagen y porque hay que permanecer boca abajo durante un tiempo con los brazos a los lados de la cabeza.

 

Biopsia

Es un procedimiento por el cuál se extrae una parte de la lesión para que sea examinada por un patólogo bajo un microscopio. Este informe nos dirá exactamente que tipo de lesión es y si hay marcadores positivos o negativos. Si la biopsia se realiza abierta, es decir, en una sala de cirugía, el informe también indicará si hay bordes positivos o negativos. Esto indica si quedó tejido comprometido en la mama o no.

 

Tratamiento para el cáncer de mama avanzado

  • Quimioterapia
  • Terapia hormonal
  • Radioterapia
  • Cirugía